ADICCIONES Y COMPULSIONES

La adicción se caracteriza por una obsesión y una compulsión de consumo, es decir, la obsesión significa que una vez que aparece en nuestra mente una idea de consumo, adquiere una fuerza que la hace cada vez más presente, desalojando las demás ideas de nuestro pensamiento y desemboca en un consumo compulsivo, o sea que una vez que se inicia ese consumo es prácticamente imposible poder detenerlo.


La adicción es una enfermedad crónica, progresiva, irreversible y mortal, se puede detener, pero no se puede curar, es digamos, como una diabetes pero de mejor pronóstico si hacemos lo que sea necesario para detenerla..

La enfermedad es la adicción, no la substancia, es decir, si desarrollo un problema con el alcohol y no hago un buen proceso de recuperación y detengo el consumo del alcohol, muy probablemente “cruzaré” adicciones y desarrollaré un consumo compulsivo de otra substancia o comportamiento.


Esto nos lleva a explicar que cuando hablamos de compulsiones, estamos hablando de comportamientos compulsivos, que son otra manifestación adictiva, podemos desarrollar  problemas compulsivos con la comida, el juego, el sexo, el trabajo, las compras y demás.